El Mercado de los Artesanos se fue gestando en el imaginario de un grupo de artesanos y artesanas, hombres y mujeres de todas las edades, que en noviembre de 1982 celebraron la primera asamblea bajo techo. Esta instancia albergaba esperanzas de trabajo y libertad, y un futuro que ni el más entusiasta de los soñadores hubiese logrado predecir.
La idea de una feria propia fue el objetivo primario que integró las voluntades y la fuerza imprescindible para lograr, con mucho trabajo y esfuerzo, en diciembre de ese mismo año, la apertura al público de un local de exposición y venta de artesanías en Plaza Cagancha 1365. Esta apertura fue acompañada por una verdadera fiesta, con la participación de otras manifestaciones de la cultura, como música, danza, teatro y títeres.
El éxito de nuestro emprendimiento nos posicionó y comprometió como trabajadores y actores socioculturales, llevándonos a constituirnos el 11 de febrero de 1983 en AUDA, la Asociación Uruguaya de Artesanos.
Desde el kilómetro 0 de la ciudad de Montevideo, no solo convocamos a un público local y extranjero, ávido de ver y adquirir piezas diferentes y únicas, sino que también los uruguayos y uruguayas se acercaron identificados con nuestra labor, buscando una fuente de ingresos, un lugar donde crecer. Así fue que instalamos la sede social y los primeros talleres en la calle Canelones.
La actividad de la Asociación trascendió el local comercial, y AUDA empezó a participar en ferias y eventos tanto locales como internacionales a través de sus socios, recibiendo así el reconocimiento por los altos niveles de organización, calidad y creatividad de nuestros artesanos.
En el año 1986, se inauguró, gracias al esfuerzo de una generación de flamantes socios y al respaldo institucional y económico de la Asociación, un local con características similares al ya existente, pero en la Ciudad Vieja, Bartolomé Mitre 1367. En el subsuelo de este local funcionaron los talleres de enseñanza en varios rubros, instalados mediante un proyecto de cofinanciación entre AUDA y una entidad extranjera.
En 1993, ante la amenaza de perder nuestra permanencia en el local de Plaza Cagancha debido a problemas inmobiliarios que escapaban a nuestro control, los artesanos salimos en busca de otro local que nos acogiera y permitiera seguir adelante, demostrando que con solidaridad, confianza y autogestión se puede.
En noviembre de 1995, tras un convenio de arrendamiento con la Intendencia de Montevideo, inauguramos el Mercado de la Abundancia, ocupando el nivel inferior del edificio ubicado en la calle San José 1312, propiedad de la Intendencia. Logramos revertir su estado de abandono, reciclándolo y equipándolo a nuevo, devolviéndole a los vecinos del barrio un espacio de exposición y venta de artesanías, un teatro y un lugar para exposiciones. Allí también funcionaban nuestras oficinas administrativas y un consultorio médico, y en la planta superior se encontraba la sede social.
No solo evitamos abandonar el local de Plaza Cagancha, sino que la adversidad nos impulsó al esfuerzo. Con la gestión de un préstamo hipotecario, logramos adquirir la antigua casa de dos plantas, enfrentándonos al desafío de adecuarla a nuestras necesidades. El reciclaje fue arduo, pero nuestra local insignia es, hoy, nuestro.
En junio de 2010 se abrió el Espacio Cultural Barradas, sobre la peatonal Pérez Castellano. Además de la venta de artesanías, albergó una sala de exposiciones.
En 2014, luego de gestiones con la Intendencia de Montevideo, dejamos nuestros locales de La Abundancia y Barradas y comenzamos un nuevo proyecto en la esquina de Pérez Castellano y Piedras. Allí albergamos a 150 emprendimientos.
La Asociación Uruguaya de Artesanos, a través de la participación activa de sus socios, ha contribuido a la promulgación de la Ley de Artesanías.
Más de 2000 socios han pasado por nuestra institución, y más de 300 talleres comercializan en nuestros dos locales. Afortunadamente, el trabajo no se termina, porque esta historia no tiene fin…
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